Mostrando entradas con la etiqueta virus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta virus. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de mayo de 2010

LA GRANJA MALDITA (1987)


Al ver el póster, el título y la sinopsis de esta peli con una pinta tan ochentera, uno se imagina un festival gore y de diversión a raudales, pero todo se queda a medio gas, debido a un guión mediocre y a una falta considerable de chicha durante gran parte del metraje, pues hasta la media hora final no se desata el terror prometido. Por ello, pienso que esta historia debería haberse usado para alguna serie de terror, con una duración inferior, donde desde el principio comienzan la diversión y las muertes.

Quizá la culpa la tenga el actor David Keith, que hace aquí las veces de director en su ópera prima, pero la verdad es que hay planos interesantes y momentos de puro horror (escasos, pero haberlos haylos), con lo que me decanto por culpar a los productores, que se empeñaron en meter niños en la trama, que al final se convierten en los héroes, y al guión, muy flojo.

La historia que se nos plantea es suculenta, a saber: una especie de meteorito cae en la granja de una familia que se dedica exclusivamente al campo. El cabeza de familia, sin embargo, no es el padre de los niños, sino que les recogió cuando no tenían a nadie, aunque este asunto jamás se explica bien. Pero volvamos al tema importante; un vecino del lugar, doctor, investiga la procedencia del meteorito, que al día siguiente se desintegra y afecta al agua de la zona. Los frutos y vegetales crecen sin parar, pero resultan tóxicos, y los animales y personas que beben ese agua, aumentan su ira sin explicación. La primera afectada es la madre, que paulatinamente se transforma en un zombie repugnante que ataca a todo Cristo. Por otro lado, se nos presenta la insulsa historia de un hombre que llega con la intención de crear un embalse en el pueblo, un personaje metido con calzador para que salve la situación al final del filme.

Entre los actores tenemos al joven Will Wheaton, que no lo hace mal, pero su personaje está desaprovechado por completo. También hace una breve aparición el director, rodeado de féminas (no sabe nada el tío).

Por cierto, que el final es un calco del de Poltergeist, con la casa siendo engullida. Y no os engañéis con el cartel, puesto que no hay ningún monstruo al final que ataque a los humanos, salvo los zombies en que se convierten varios miembros de la familia desavenida. Pues eso, un largometraje que se hace pesado, con buenos efectos de maquillaje, pero con una historia mal planteada y hecha con desgana. Lo mejor, su apocalíptico final

viernes, 5 de febrero de 2010

MONDO ZOMBIE (1988)


La carátula de esta cinta de muertos vivientes me producía pesadillas de pequeño, cuando la veía en el videoclub, esperando para alimentar mis pesadillas, pasiva y mirándome en la estantería. Jamás me atreví a alquilarla y la había conseguido sacar de mi mente... hasta ahora. Y supongo que tardará mucho tiempo en volver a desaparecer de mis pensamientos tras haberla visto, pero de lo mala que es. Menos mal que no la vi de niño, porque mi amor al cine hubiese muerto por aquel entonces.

La peli intenta ser un homenaje a la trilogía de Romero y a Posesión Infernal. No se trata de un tributo velado, sino más bien casposo y con poca chispa, donde muchos personajes se llaman como gente perteneciente al género, como King, el comandante ¡John Carpenter!, el científico Savini, el agente Raimi o un tal Romero. Si esos detalles pretendían hacer sonreír al respetable público, no lo logran nunca. Por ejemplo, al empezar el asunto, un zombie llega a un videoclub y coge las cintas de George A. Romero, creador del zombie moderno, y Posesión Infernal de Sam Raimi, tras lo cual intenta hincar el diente al dependiente. Pero de verdad, resulta patético, pues el filme se toma en serio a sí mismo, creyendo llegar a los resultados de los anteriores títulos citados. Es una obra amateur a más no poder, donde se nota el amor del director por este género, pero mejor si hubiera trabajado en un videoclub.

Al principio, descubrimos que los muertos reviven por obra y gracia del virus diseñado por un científico chiflado. Asistimos a los ataques de los seres (cutres cutres) y cinco años después, el mundo está infestado por ellos. Sólo quedan pequeños reductos de humanos supervivientes, pero los zombies les superan en número y sus ataques son constantes. El Gobierno en Washington, ha creado un comando especial de cazadores de zombies, que son más inútiles que un compás en un examen de Literatura. Los científicos, de repente, descubren que el doctor que creó el virus, podía tener en sus manos el antídoto, por lo que el comando va en su busca. En su viaje se encontrarán con un grupo de religiosos, que están en contra del asesinato de los zombies, y se dedican a alimentarlos y a sacrificar humanos para ellos, de forma que se tendrán que enfrentar con ellos.

Las referencias continuas a otras obras donde los zombies son los protagonistas, no son pocas. El científico del grupo gubernamental intenta domesticar a los muertos, como en El Día de los Muertos, incluso creando un ordenador que les permite hablar. Penoso se puede definir el momento en que su zombie se pone a entonar el himno de los USA. Eso sí, el maquillaje de los seres está currado, a pesar de la poca pasta que habría en la producción. Y es que está clarísimo que esto fue directo a vídeo, nada de paso por cines, por vergüenza, más que nada.

Los actores son más malos que un yogur de limón caducado y la historia aburre hasta el hartazgo, pero es idónea para completistas del cine de devoracerebros. No hay otro género donde haya más pelis malas, debido a su enorme cantidad de obras. Muchas de ellas llegan a ser geniales en su cutrez, como la citada Posesión Infernal o Mal Gusto de Peter Jackson, pero su éxito radica en contar con alguien talentoso tras la cámara, cosa que aquí no sucede.

Por cierto, el final es ridículo y todo es demasiado enrevesado en algunos momentos, para más inri.